Dermae Clínic

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria que afecta la piel. Descubre sus causas y sus síntomas.

 

¿Qué es la Psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad crónica inflamatoria, no contagiosa y no infecciosa, que aparece en la piel, el cuero cabelludo y las uñas, que afecta a 1% de la población, tanto en hombres como mujeres, con un inicio en promedio de 27 años.

Es una enfermedad que tratamos exclusivamente los dermatólogos, que en ocasiones puede llegar afectar hasta las articulaciones (artritis psoriásica), donde el manejo se realiza en conjunto con los reumatólogos.

Esta enfermedad se manifiesta con la aparición de áreas elevadas enrojecidas (placas eritematosas), con descamación blanquecina de diversos tamaños, localizadas en piel sujeta a pequeños roces y traumas como la piel de codos, nudillos, rodillas, plantas de los pies, cuero cabelludo, ombligo, zona lumbar, pliegues cutáneos y las uñas.

Esta enfermedad resulta en un alto impacto negativo en el ámbito personal (emocional) y social debido a su permanencia crónica, su carácter recurrente y su poca remisión espontánea sin tratamiento en aquellas personas que lo padecen.

Causas que generan la psoriasis

La psoriasis es una enfermedad heredada genéticamente, en pacientes que tienen un familiar afectado hasta en el 91% de los casos. Ocurre por la activación de vías inflamatorias en la piel y en el cuerpo, que permite que los linfocitos T (nuestras células del sistema inmunológico de defensa se activen de manera indebida, inflamando la piel y permitiendo cambios en la vascularización (enrojecimiento), aumento en la producción de la piel (engrosamiento) y dismunución de la descamación natural (escamas adheridas). Dando como resultado la renovación celular de la epidermis, que de 28 días (que es lo habitual) pasa a producirse en solo 3 (tres) días.

¿Qué tipos de Psoriasis existen?

La psoriasis se presenta de diversas formas clínicas, estas pueden ser:

Psoriasis pustulosa.

Ocurre en pacientes con psoriasis en placa o psoriasis en articulaciones, aunque también puede ser la presentación inicial en pocos pacientes con fuerte historia familiar de psoriasis. Inicia súbitamente con la aparición de placas rojas con pequeñas pústulas en su superficie. Se atribuye al uso de corticoides sistémicos, procesos infecciosos y medicamentos exacerbantes de psoriasis.

Psoriasis ungueal.

Ocurre cuando la psoriasis inflama la matriz encargada del crecimiento de la uña y/o el lecho ungueal encargada de adherir la uña al dedo. Esta inflamación genera una uña fácilmente despegada, de coloración amarillenta, blanca o rojiza, con pequeños hoyuelos o con engrosamientos.

Psoriasis de cuero cabelludo.

Se considera un tipo de psoriasis de placa, donde solo manifiesta en el cuero cabelludo y puede permanecer localizada o eventualmente extenderse a la nuca y resto del cuerpo.

Psoriasis Guttata.

Este tipo es poco frecuente, puede manifestarse en niños y adolescentes, usualmente luego de un proceso viral. Se caracteriza por numerosas placas de pequeños tamaños distribuidas de gran manera en todo el cuerpo.

Psoriasis en placas.

La presentación, más frecuente en adultos y niños, se caracteriza por la presencia de placas escamosas, rojizas, muy bien delimitadas, con abundantes escamas muy secas, blancas y platinadas. Aparecen distribuidas de manera simétrica en el cuerpo, generalmente estas placas no producen síntomas al inicio de su aparición, aunque sí genera un poco de picor o sensación de ardor con el tiempo hasta en el 80% de los pacientes. El área genital se puede ver comprometido en algún momento de la vida en hasta el 60% de los casos, confundiéndose con infecciones. Las placas pueden persistir meses y años en los mismos lugares, agrandándose periféricamente y uniéndose entre sí.

Psoriasis inversa o de las flexuras.

Esta presentación es muy retadora, ya que los pacientes tienen mucho tiempo con un diagnóstico y tratamiento incorrecto de procesos infecciosos por hongos. Aparece como una zona de piel roja sujeta al roce y a la sudoración en las partes del cuerpo que se flexionan (axilas, ingles, debajo de las mamas, entre los glúteos) que por la oclusión dificulta ver las escamas típicas, retrasando en muchos casos el diagnóstico con Dermatología, que en ocasiones puede requerir una biopsia de piel.

¿Conoces los factores de riesgo?

Existen más de 11 genes codificados para la psoriasis, que pueden ser activados por nuestro entorno. Algunas de las causas de estas activaciones son:

¿Cómo se maneja?

Si consideras que es posible que sufras de psoriasis, o tengas familiares con psoriasis, te recomiendo agendar una cita con prontitud para evaluar los signos presentes, donde se realizará un examen completo de la piel, las uñas o el cuero cabelludo para indicar el tratamiento adecuado.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico de los signos de su piel, pero en ocasiones se apoya o confirma el diagnóstico con una biopsia de piel, que es una biopsia por punch (sacabocado o perforador cutáneo), que con previa anestesia local se extrae una pequeña muestra cilíndrica de la piel, incluidas todas las capas de la piel (epidermis, dermis y grasa superficial).

Para el tratamiento se evalúa, el grado de severidad de las lesiones (PASI – Psoriasis Area Severity Index), la extensión afectada de la superficie corporal (BSA – Body Surface Area) y el impacto en la calidad de vida (DLQI – Dermatology Life Quality Index). Estas pruebas clinimétricas permitirán escoger el tratamiento, que puede ser con cremas tópicas, con medicamentos orales o con tratamientos especializados biológicos.

Recomendaciones para su buen control.

Controla tu salud.

Está demostrado que la obesidad, hipertensión, diabetes y alteraciones de las grasas tienen una relación fuerte con la psoriasis, que permite aparición de lesiones y limitación de la respuesta a tratamiento.

Adopta una alimentación saludable.

Incluye alimentos ricos en omega 3 (pescado y nueces), antioxidantes (frutas) y vitamina D (pescado, queso, yema de huevo).

Evita el consumo de tabaco y cigarrillos.

Únete a al programa de cesación de tabaco disponible en 36 centros de salud de nuestro país gracias al Ministerio de Salud.

Evita agresiones en la piel.

Quemaduras, golpes e irritación por sustancias (químicos, perfumes) son capaces de producir brotes, bajo el llamado Fenómeno de Koebner.

Evita la resequedad.

Mantener la hidratación de la piel evita y disminuye los brotes. Utiliza hidratantes, sobre todo los de avena, y de ser posible humidificadores en casa o el aire acondicionado en cool.

Maneja el estrés.

La salud mental es importante, ya que son capaces de generar brotes. Incluye la rejalación en tus actividades diarias (meditación, ejercicios de respiración, pintura, música).

Duerme bien.

Dormir no solo relaja la mente, durante el sueño se producen hormonas beneficiosas, antioxidantes y anti-inflamatorios que fortalecen tu sistema de defensa.

Evita ciertos medicamentos.

Conocidos causantes de brotes son el litio, betabloqueadores, terbinafina, yoduros, hidroxicloroquina.

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